Calumniando

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Según el filósofo griego Aristóteles señalaba que dentro de la comunidad de una “polis”, los ciudadanos crean una organización que garantiza la seguridad, la estabilidad económica y la justicia del Estado.

Desde tiempos milenarios, la seguridad ha sido base fundamental para el desarrollo de una sociedad.

Cuando el Estado pierde el control de la seguridad, pierde gran parte de la razón de ser.

En este contexto, un fenómeno lamentable está ocurriendo en la capital del Estado, en donde la Seguridad fue infiltrada por la política y por el crimen organizado.

Se rompió aquel antiguo esquema, que la seguridad debe estar alejada de la política.

Actualmente que es lo que está sucediendo en la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM) de Mexicali, en donde el cargo de director lo ostenta el policía de carrera, Alejandro Lora Torres.

Hace un par de meses, entró a ruedo, Juan de Dios Rojas Angulo, quien tiene la “charola” de Subdirector al interior de la corporación.

Lora Torres y Rojas Angulo, estarían representando poderes políticos antagónicos; uno más vinculado a la gobernadora electa, Marina del Pilar Ávila Olmeda y otro representa a la alcaldesa de Mexicali, Lupita Mora.

La instrucción hacia Rojas Angulo, fue muy clara y precisa; usted representa los intereses de la alcaldesa, Lupita Mora, y cualquier situación que suceda en la ciudad deberá reportarla a la Presidenta Municipal directamente.

Esto generó un vacío de poder en la Dirección de Seguridad Pública Municipal, ya que el segundo al mando, le reporta y presenta sus opciones de solución de problemas a la Alcaldesa y no a su jefe inmediato, que es Alejandro Lora Torres.

O sea, que la seguridad de Mexicali, se politizó.

El menor de los problemas para la ciudad es que la Policía se haya politizado, uno de los grandes temores, que ya ocurrió, la Dirección de Seguridad Pública Municipal fue infiltrada por la delincuencia organizada.

En Mexicali, opera con mayor jerarquía un solo grupo criminal dividido en dos células, las cuales controlan el tráfico de drogas en la “Ciudad del Sol”, y cada grupo tiene policías municipales operando para ellos.

Una es la célula de Ismael “El Mayo” Zambada y la otra, el grupo de los hijos de Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”, este último grupo apoyado por el grupo de Los Salazar y Los Garibay, según los reportes más recientes de la autoridad.

Policías de Mexicali están en la triste disyuntiva de “plata o plomo”, o se corrompen o los matan.

Muchos agentes de la Policía tienen temor de no seguir las directrices que marca el crimen organizado, porque ya saben que les puede pasar.

Otro grupo de policías han traicionado la confianza de los ciudadanos, y de “motus propio” colaboran desde hace años con la delincuencia organizada.

¿Qué va a pasar con Mexicali?, nadie lo sabe.

Lo única realidad, es que la “ciudad del sol”, se está convirtiendo en la ciudad de los homicidios y de la violencia.

 

 

 

Los perfiles

En este tema de incertidumbre de qué va a pasar en la ciudad, la alcaldesa electa, Norma Bustamante, aún no cuenta con un perfil para dirigir la Seguridad de la ciudad.

La opción más fuerte era un policía de carrera de Ciudad Juárez, Chihuahua, que hasta ya se había platicado con él, pero repentinamente se cayó.

Pocos perfiles pudieran sacar de este bache a la ciudad; uno seria Alonso Ulises Méndez, pero su mira esta puesta en la Secretaría de Seguridad Pública el Estado, la cual sería su próximo reto profesional.

Ulises, no volverá a la DSPM.

En este contexto se encuentran dos perfiles, quienes conocen la ciudad y han dado resultados positivos en su paso por la Policía Municipal.

Uno es, el ex subprocurador de Justicia de Mexicali y ex subdelgado de la extinta Procuraduría General de la República, Javier Salas Espinoza.

Salas Espinoza ya fue director de la Policía de Mexicali durante la administración de ex alcalde, Samuel Ramos. En su momento; el Consejo de Seguridad Pública del Estado reconoció a la DSPM de Mexicali, como la mejor corporación policial de Baja California, durante la gestión de Salas.

La otra opción, sería el licenciado, Felipe Chan Baltazar, ex ministerio publico de la desaparecida Unidad Especializada contra el Crimen Organizado de Baja California, mejor conocida como la UECO, ex subdirector de la Policía Municipal de Mexicali y ex Director de la Policía Municipal de Hermosillo, Sonora.

Chan Baltazar conoce muy bien cómo opera la delincuencia organizada en el Estado, sería una de las opciones para dirigir la Policía Municipal de Mexicali.

Habrá que esperar cuál es la decisión que toma la maestra, Norma Bustamante, pero esta debe ser una determinación muy seria, clara y objetiva, para poder sacar del hoyo, en donde actualmente se encuentra la DSPM.

 

 

 

Una más de regidores

Sin que muchos se enterarán, en la reciente Sesión de Cabildo fue autorizada una transferencia presupuestal a los ediles de Mexicali, por 369 mil 711.36 pesos.

La intención al menos hasta ayer, era que este recurso público se iba a repartir entre sólo cinco regidores. A cada quien se iban a tocar, como 74 mil pesos, este recurso se transferiría a la partida de gasto social de los ediles.

Hay que recordar, que los regidores ya cuentan con una partida de gasto social de 79 mil pesos.

El grupo de cinco regidores le van a tocar durante el mes de septiembre del 2021, 159 mil pesos para apoyar a la “sociedad”.

Ojalá que los concejales reculen, y entreguen ese recurso a un acto de beneficencia, a los Bomberos o a los policías de la ciudad.

“Hay que ser cochis, pero no tan trompudos”.

 

En ocho palabras: ¿Quiénes son los funcionarios “bonillistas” investigados por UIF?

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