Carteles, pugnas e intensiones: La encrucijada de Mexicali

Calumniando

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Mexicali, la capital del Baja California, según el estudio Ciudades Más Habitables de México del 2018, realizado por la empresa consultora Gabinete de Comunicación Estratégica, se encuentra entre las diez mejores ciudades del país para vivir.

No es para menos, su ubicación geográfica es estratégica para realizar negocios, la colindancia de la ciudad con el Río Colorado, le la un valor agregado por la existencia del vital líquido.

No se puede dejar de mencionar, que para Mexicali ser vecino del Estado más poderoso de los Estados Unidos, que es California, le da una plusvalía a la ciudad.

Pero no solo, los grandes consorcios o empresas internacionales o nacionales valoran estas características, sino también el crimen organizado, sabe y conoce de las ventajas de operar desde la capital del Estado.

Para las nuevas autoridades municipales, que encabezarán el 23 Ayuntamiento de Mexicali, específicamente para la alcalde electa, Marina del Pilar Ávila Olmeda y su posible nueva directora de la Policía, María Elena Andrade, será un gran reto mantener el equilibrio y la paz social, entre las pugnas y peleas de las organizaciones criminales, por el control del corredor de la droga Mexicali-Valle Imperial.

Para los estudiosos de las políticas antidrogas, no es una novedad o sorpresa, que el cambio de régimen político genera un ¨tsunami¨ en las estructuras y en la operación de las organizaciones criminales.

Hay que recordar el caso del panista,Vicente Fox, cuando llegó al poder en el año 2000.

En esta época, la operación de las organizaciones criminales en México sufrieron una convulsión, después que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) dejara de gobernar el país por 70 años, y entrara a la escena Fox y Acción Nacional.

En el periodo de Fox, surgieron Los Zetas y la Familia Michoacana, además se fugó de la carcel, Joaquín Guzmán Loera, alias ¨El Chapo Guzmán¨.

La historia y su cronología es importante, para poder entender y visualizar el futuro.

En los próximos días y meses, entrarán al poder en Baja California, una nueva forma de gobernar, con Morena.

 

 

 

Jaime Bonilla Valdez, encabezará el gobierno del Estado y Marina del Pilar Ávila Olmeda, la presidente municipal de Mexicali.

Los retos sin lugar a duda serán complicados, para quien visiblemente será la encargada de mantener la seguridad en al ciudad, hablamos de María Elena Andrade y su equipo.

Para los conocedores de la ciudad y de la inseguridad, saben porque Mexicali es importante para las organizaciones criminales que operan en Estado.

Algunos dirán, que los líderes de los grupos criminales o sus familias viven de Mexicali, o que la capital del Estado, es la bodega para el clorhidrato de cocaína o que el poder político ha replegado a las organizaciones criminales, a la zona Costa.

Solo los especialistas sabrán detalles de esto, verdad o mentira, ficción o realidad.

Lo que es es realidad, es que aunque la autoridad municipal no es la encargada de combatir los delitos federales, tendrá que enfrentar la pugna entre el cartel de Sinaloa y sus homólogos del Estados Jalisco.

 

 

 

A menos de 40 días, que tome posesión Marina del Pilar, sería conveniente que la posible nueva encargada de brindar la seguridad a los mexicalenses, María Elena Andrade, conozca al menos el organigrama de las células criminales que operan en Mexicali.

Sus operadores importantes podrían ser más de diez, según dicen.

La ciudad de Mexicali, se divide en tres zonas importantes para la compra-venta de estupefacientes, osea para el narcomenudeo, zona Norte, zona Central y zona Sur.

El Valle y San Felipe, operan de forma independiente, pero son los grupos de mayor poder.

En la zona rural de la capital del Estado, existió y existe un apellido con mucho peso y respeto, los conocen como los de ¨Pescaderos¨.

A pesar de que la autoridades consideran como una organización desarticulada, este grupo mantiene fuerza y presencia en el Valle de Mexicali.

Tres células importantes, mantienen el control de trasiego de drogas, por el corredor Mexicali-Valle Imperial.

Por cielo, mar y tierra, estas controlan todo.

San Felipe, es operado por ¨El Parra¨, su principal actividad el tráfico de totoaba. Pero no es la  única.

Cuenta con el apoyo de cerca de 100 personas, entre pescadores, autoridades y residentes del puerto.

Su organización sigue viva, a pesar que él este bajo un proceso legal actualmente.

A estos grupos y sin contar a las células provenientes del Estado de Jalisco, será a lo que se tenga que enfrentar María Elena Andrade, para brindar la seguridad y la paz, que los mexicalenes necesitan.

Actualmente, la seguridad en la ciudad, no es la óptima, ni la correcta, pero podría estar peor.

Las buenas intensiones y los discursos, ¿Serán suficientes para mantener el control de la seguridad en Mexicali?. Ojalá.

Solo queda esperar y evaluar los resultados.

 

En ocho palabras: Por fin el ¨Reglamento Uber¨ será autorizado pronto.

 

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